Uso, abuso, dependencia de drogas

El tabaco, el alcohol y los derivados del cannabis (porros), son las drogas más consumidas por los y las adolescentes. Muchos de ellos han experimentado también con otras drogas, como los hipnosedantes, las de síntesis, y la cocaína. En Amalgama7 no sólo nos preocupa el trastorno adictivo, sino que, en muchos casos, el uso y/o abuso de sustancias, puede propiciar comportamientos y situaciones de riesgo.

En la actualidad y en un mundo más global, también se han globalizado las drogas. En una misma sociedad conviven las drogas propias de la cultura (el alcohol sería un buen ejemplo de una droga de consumo mediterráneo), con drogas de otras culturas, sean naturales o artificiales (los derivados del cannabis por ejemplo, o las drogas de síntesis). ¿Es la adolescencia la puerta de entrada al consumo o policonsumo de drogas?

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), informa que, mayoritariamente, los adultos que demandan tratamiento por consumo de drogas han iniciado su consumo en la adolescencia.

La adolescencia, pues, es una etapa de alto riesgo, dado que los adolescentes se encuentran en una fase de crecimiento, de maduración neurobiológica y de formación de su personalidad. En muchos casos, el consumo iniciado en esta época aumentará en etapas posteriores.

La aceptación masiva, al menos entre adolescentes y jóvenes, de nuevos valores, tales como: las dilatadas salidas nocturnas de festivos y fines de semana; una nueva cultura del ocio basada en el consumo, la movilidad y la accesibilidad rápida (pantallismo); una nueva forma de entender las drogas como un “consumo recreativo”; la tendencia a equiparar las drogas con la fiesta, y la fiesta con el consumo de drogas; y una enorme convicción respecto a la propia capacidad de control, contribuyen, mayoritariamente, a su poca percepción de riesgo.

La adicción no es el único trastorno posible del consumo de drogas. Se deben tener en cuenta otros riesgos como: los conflictos familiares, escolares, sociales, sexuales, laborales, legales, y no menos importantes los derivados de la propia salud.

Los adolescentes y los jóvenes pueden policonsumir drogas por muchas razones, entre ellas porque son accesibles, por curiosidad, por presión de grupo, por hedonismo, etc., pero también como “automedicación”, es decir desde la intuición que el consumo de aquella o aquellas sustancias contribuirán a “sentirse mejor”, que de alguna forma resultarán “terapéuticas”.

En Amalgama7 consideramos que la exploración diagnóstica es fundamental. ¿Cuáles son las causas que contribuyen a que un adolescente, complementariamente a la adicción, no pueda dejar de policonsumir drogas?

Desde el año 1997 y hasta la actualidad hemos atendido más de 7500 adolescentes, jóvenes y a sus familias. Tres de cada cuatro de ellos y ellas relatan problemas asociados o derivados del consumo de drogas. En este sentido hemos desarrollado una red asistencial formada por centros de consultas externas, centros de día (urbanos) y residenciales -rurales y urbanos- (Escuelas Terapéuticas), así como también disponemos de un equipo interdisciplinario especializado en el ámbito clínico, académico, socioeducativo y residencial.