Trastorno del juego por internet y juego patológico

Se trata de Adolescentes y Jóvenes que, de una forma recurrente, participan en juegos, a menudo con otros jugadores, hasta el punto de cursar hacia un malestar clínicamente significativo que puede aumentar el desinterés por las actividades escolares, extraescolares y el aumento de la conflictividad convivencial con su familia. Complementariamente y en el caso del juego patológico, una de las características más frecuentes, es la necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores, para conseguir estados de excitación y de bienestar.

Ambos trastornos, el de juego por internet y el de juego patológico, están reconocidos en las clasificaciones diagnósticas internacionales de los Trastornos Mentales (DSM-5). Dado el uso masificado de las pantallas y con él, la extensiva oferta y la variedad de juegos, incluidos los de compra de accesorios y los de apuestas, se ha incrementado notablemente el número de personas afectadas de todas las edades y, especialmente, las que se incluyen en la franja infantojuvenil.

Dos de cada cuatro de los más de los 7500 adolescentes y jóvenes atendidos en Amalgama7, manifiestan (y en especial sus familiares), que el juego por internet (en solitario, o en línea), se había convertido en la actividad dominante de la vida diaria (los chicos juegan más que las chicas, pro las chicas abusan más de las redes sociales que los chicos).

El trastorno adictivo se manifiesta en diversos síntomas: entre ellos los de abstinencia cuando no se puede jugar el tiempo deseado (irritabilidad, ansiedad, tristeza, …), o bien el efecto de tolerancia que se manifiesta mediante la necesidad de dedicar cada vez más tiempo a participar en juegos por internet.

Complementariamente muchos de los adolescentes atendidos manifiestan tener deudas económicas, o haber gastado más dinero del deseado en juegos de apuestas (la mayoría por internet), expresando también efectos de tolerancia, en el sentido de sentir la necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores, o de ampliar las apuestas en diversidad de juegos, para conseguir la excitación deseada y manifestando a la vez muchas dificultades para controlar, reducir o abandonar las apuestas.

En ambos casos la orientación diagnóstica es fundamental. No se trata exclusivamente de identificar las características de los comportamientos sino y, especialmente, de determinar su gravedad. Así mismo se debe tener en cuenta otros trastornos que podrían ser los causantes, o bien estar relacionados (Episodios maníacos; Trastorno antisocial de la personalidad; el Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad – TDAH; el Trastorno Obsesivo-Compulsivo, …).

En la red de Equipamientos de Amalgama7, sobretodo en los Centros de día y en los residenciales (Escuelas Terapéuticas), se ha desarrollado una intervención asistencial especializada desde un Plan Terapéutico Individual y la esperteza de unos profesionales interdisciplinarios del ámbito clínico, académico, deportivo, y socioeducativo.