En el ámbito familiar, los nuevos adolescentes presentan cinco tipos de conflictos básicos: el bajo rendimiento académico; la falta de participación en el repartimiento de las tareas domésticas; la exigencia desmesurada de amplios horarios de ocio y salidas; la negociación relacionada con el dinero y con su destinación; y la excesiva exposición a formas de ocio paralizantes: televisión, móvil, Internet, etc. Estos jóvenes adolescentes contemporáneos reclaman cada vez más autonomía subvencionada, y la autoridad paterno-filial de las generaciones anteriores se ha transformado ahora en la dictadura de la negociación continuada.
Son unos adolescentes rebeldes, aunque conformistas y perfectamente adaptados a la sociedad del bienestar, que se han convertido en el epicentro de una familia que a la vez vive su propia crisis de identidad desde cuatro tipologías básicas: la familia sobreprotectora, la permisiva, la delegativa y la corresponsabilizadora. Los nuevos adolescentes "se educan" en una escuela en plena época de transformación e incertidumbre más orientada a los resultados que a los valores formativos y crecen bajo el descrédito, como agentes de cohesión social, de la política y de la religión. Jordi Royo Isach considera que "el hecho de haber tenido éxito como padres de un niño no presupone, necesariamente, tenerlo como padres de un adolescente" y hace suyas las palabras del profesor José Luís Aranguren: "la juventud retrata, siempre con trazos fuertes, la sociedad global, a la cual, por su lado, no siempre le gusta verse así retratada" y propone al lector algunas claves para el encuentro generacional.
Los beneficios de este libro son para la Fundación Portal, de ayuda a chicos y chicas con patología dual y a sus familias.